Galería Cayón

Esto no es un monocromo
4 de marzo - 9 de abril, 2026
Madrid
Esto no es un monocromo
4 de marzo - 9 de abril, 2026
Madrid
Esto no es un monocromo
4 de marzo - 9 de abril, 2026
Madrid

Imagen 1. Vista de la exposición Esto no es un monocromo, Cayón, Madrid, 2026.

Imagen 2. (Detalle)Adam Pendleton, Black Dada (A), 2025-26, Serigrafía con tinta y yeso negro sobre lienzo, diptico, 243.8 x 193 cm. © Adam Pendleton 2026.

Imagen 3.(Detalle) Joan Miró, Oiseaux dans un paysage, 1969 – 4 de septiembre, 1974, Óleo sobre lienzo, 216 x 174 cm © Successió Miró 2026.

Cayón tiene el placer de presentar en su espacio de Blanca de Navarra 7, Madrid, Esto no es un monocromo. La muestra se articulará en dos partes, ambas desarrolladas en torno a una misma pregunta: “¿Cuándo podemos hablar de un monocromo?”

Vista de la exposición Esto no es un monocromo, Cayón, Madrid, 2026.

Vista de la exposición Esto no es un monocromo, Cayón, Madrid, 2026.

(Obras de izquierda a derecha)

Orchard Street #35, 2017, tinta de grabado y sílice sobre papel hecho a mano; Adam Pendleton, Black Dada (A), 2025–26, serigrafía con tinta y yeso negro sobre lienzo, diptico, 243.8 × 193 cm. © Adam Pendleton 2026.

Adam Pendleton, Black Dada (A), 2025-26
Serigrafía con tinta y yeso negro sobre lienzo, díptico. 243.8 x 193 cm.
© Adam Pendleton 2026

La exposición surge de una conversación entre Adam Pendleton y Adolfo Cayón, en torno a la cuestión de “de qué color es un cuadro” y a cómo, con frecuencia, una obra es descrita o identificada a partir de un color que no es necesariamente el único, o ni siquiera el predominante en ella.

¿Cuándo podemos considerar que una obra es monocroma?¿Hasta qué punto debe un artista reducir o concentrar el color para generar esa impresión? Lo cierto es que no existe un monocromo puro. Ni siquiera el célebre Blanco sobre blanco de Kazimir Malevich (1918), ni las investigaciones fundacionales de Yve sKlein en la década de 1950 pueden entenderse como monocromos estrictos.

En otros casos, cuando una obra es poderosamente bicromática, tendemos a identificarla con un solo color, que acaba imponiéndose en nuestro imaginario como dominante. Esta percepción depende de múltiples factores, desde las condiciones de iluminación hasta el estado anímico del espectador en el momento de la contemplación. El monocromo aparece así no como una cualidad objetiva, sino como el resultado de una mirada ambigua, cercana a la ilusión óptica, que puede hacer que una misma obra se lea de uno u otro color.

De este modo, una pintura puede ser percibida como azul aun siendo fundamentalmente negra, si una presencia mínima de azul condiciona decisivamente su lectura. Un ejemplo de ello es Black Dada (A) (2025–2026), de Adam Pendleton. Figura central del arte contemporáneo estadounidense, Pendleton es conocido por sus cuadros, que han redefinido los límites de la abstracción. Rompiendo con la lógica compositiva lineal, su obra se crea a través de una destilada superposición de gestos, fragmentos y formas. Cada uno de sus cuadros cobra vida gracias a florituras expresionistas, contrastes marcados y un uso sutil de los materiales, los tonos y los acabados, combinados con una precisión que recuerda al arte minimalista y conceptual.

Esta lectura dominante del color se produce también en Oiseaux dans un paysage (1969–4 de septiembre de 1974), de Joan Miró, donde el negro se impone como el principal elemento identificador para el observador, así como en Sidney Janis (1967), de Andy Warhol, donde el verde se impone como color dominante en la percepción del espectador.

Vista de la exposición Esto no es un monocromo, Cayón, Madrid, 2026.

Vista de la exposición Esto no es un monocromo, Cayón, Madrid, 2026.

 

(Obras de izquierda a derecha)

Minjung Kim (1962–), Red Mountain, 2025, tinta y acuarela sobre papel hanji de morera, 116 × 178,5 cm; Joan Miró (1893–1983), Oiseaux dans un paysage, 1969–4 de septiembre de 1974, óleo sobre lienzo, 216 × 174 cm; Alberto Burri (1915–1995), Cellotex, i.8110, 1981, cellotex, acrílico y pegamento vinílico sobre contrachapado, 70 × 101 cm.

Esto no es un monocromo no se plantea como una presentación de obras monocromas en su sentido más literal, una fórmula ya ampliamente transitada, sino como una investigación en torno a la idea de monocromía y a los mecanismos de identificación del color en la percepción de la obra artística. La exposición aborda el monocromo no como un campo uniforme, sino como un territorio de complejidad y transformación.

El recorrido se inicia con un aguafuerte de Francisco de Goya, maestro del negro, perteneciente a la serie Los proverbios, también llamados Disparates (1815–1819), que introduce al espectador en una reflexión histórica y perceptiva sobre el color.

En este sentido, resulta especialmente significativa la presencia de Pablo Palazuelo con Amarillo (1964), una obra en la que el artista despliega una amplia gama de tonalidades que cuestionan la idea de un color único y homogéneo. Su aproximación al color dialoga con planteamientos presentes en la reciente antológica dedicada al pintor barroco Frans Hals en el Rijksmuseum de Ámsterdam. En una carta de 1885 a su hermano Theo, Vincent van Gogh señalaba que Hals era capaz de pintar “nada menos que 27 negros diferentes”. Tanto en Hals como en Palazuelo, el color se revela así como un campo de matices, variaciones y sutilezas perceptivas.

Esto no es un monocromo reúne obras de más de una quincena de artistas españoles e internacionales, figuras clave en el desarrollo del arte de los últimos siglos, y abarca un amplio arco temporal que va del siglo XIX al siglo XXI. Además de los ya mencionados, en esta primera parte participan Alberto Burri, Carlos Cruz-Diez, Jan Dibbets, Minjung Kim, Rotraut, Robert Ryman, Richard Serra, Jesús Rafael Soto, Antoni Tàpies, Wolfgang Tillmans, Anne Truitt y Cy Twombly.

La exposición podrá visitarse en el espacio de Galería Cayón, en Blanca de Navarra 7, Madrid, a partir del miércoles 4 de marzo.

Joan Miró, Oiseaux dans un paysage, 1969 – 4 de septiembre, 1974
Óleo sobre lienzo, 216 x 174 cm
© Successió Miró 2026

Vista de la exposición Esto no es un monocromo, Cayón, Madrid, 2026.

 

(Obras de izquierda a derecha)

Anne Truitt, 21 June ’70, 1970, acrílico sobre papel, 58 × 55 cm; Pablo Palazuelo, Amarillo, 1964, óleo sobre lienzo, 46 × 55 cm; Andy Warhol (1928–1987), Sidney Janis, 1967, polímero sintético y serigrafía sobre lienzo, 20,3 × 20,3 cm; Rotraut Klein-Moquay, Untitled, 1958, tinta sobre papel, 48,5 × 63,2 × 2 cm.